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Sensibilidad y responsabilidad en búsqueda de la justicia

Con el principal objetivo de generar confianza en sus clientes, para ofrecerles servicios de excelencia y por encima de cualquier expectativa económica, el 16 de agosto de 2002, nace la firma de abogados: Vélez y Sandoval.

En palabras de su socio fundador, Quetzalcóatl Sandoval Mata, el punto culminante de un adecuado ejercicio profesional consiste en cambiar para bien la vida de una persona, protegiendo su libertad, su familia, sus bienes y hasta su honor y decoro, algunas veces. El deber del abogado no se agota encontrando soluciones en la ley, sino que debe entender el contexto que rodea a aquellos que guía, protege y cuida. De este modo, al transformar para bien el entorno de alguien, es posible que se pueda iniciar con la transformación de una colonia, una entidad federativa o un país entero. “Los abogados han estado detrás de las revoluciones más importantes del mundo con sus reflexiones. Provocar el cambio es la razón fundamental de estudiar Derecho. Abordar la labor del abogado desde la perspectiva de la injusticia también lo nutre de sensibilidad y conocimientos básicos para estar alerta de las necesidades del grupo al que sirve”, añade Carlos Alberto Vélez Rodríguez, también socio fundador.

En México, y por supuesto dentro del ejercicio profesional, se debe enfrentar la corrupción, pero sobre todo, la impunidad, por eso Vélez y Sandoval, intenta formar parte del contrapeso natural que abone a la prohibición de prácticas indebidas y fomentar la tendencia para analizar la realidad social a partir de un enfoque integral de Derechos Humanos.

Los integrantes de la firma están convencidos que los mecanismos legales para alcanzar resultados adecuados en materia de transparencia, corrupción y rendición de cuentas, existen y de los abogados depende, en gran medida, su ejercicio adecuado y responsable.

Consideran que si bien es cierto, el Derecho ha evolucionado, también lo es que el proceso ha sido desordenado y en ocasiones excesivo por lo que los abogados deben enfrentar retos diariamente para actuar en estas condiciones y además con principios éticos que rijan su conducta y ejercicio profesional. En abono a esto, sostienen que la Colegiación es fundamental para mantener un adecuado estándar técnico y formación ética.

Los compromisos de la firma son: servicio personalizado y especializado para crear estrategias conjuntas con el cliente, con base en la confianza y transparencia.