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Moda y las Expresiones Culturales

En años recientes la industria de la moda ha sido juzgada por la supuesta apropiación de expresiones culturales en sus diseños. Lo cual, ha elevado la preocupación por la falta de disposiciones legales que den la debida protección a las diferentes culturas y comunidades indígenas sobre sus conocimientos y expresiones culturales tradicionales.

Los conocimientos tradicionales son un cúmulo vivo que se desarrolla, mantiene y se va transmitiendo de generación en generación dentro de una misma comunidad, lo cual en la mayoría de las ocasiones llega a formar parte de su identidad cultural y a veces espiritual.

La apropiación cultural se entiende como la utilización de elementos culturales típicos de un colectivo étnico por parte de otro, despojándola de todo su significado y banalizando su uso.

Con base en ello, diversos pueblos indígenas, comunidades locales, y los gobiernos de varios países en desarrollo, han solicitado de manera urgente a las máximas autoridades (principalmente a la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual [OMPI]) algún tipo de protección para los conocimientos tradicionales.

Aún cuando la protección a través de la propiedad intelectual pudiera llegar a ser limitada, existen dos aspectos positivos que protegen a los conocimientos tradicionales. El primero, “protección preventiva”, es aquel que tiene el propósito de impedir que personas ajenas a las comunidades adquieran derechos de propiedad intelectual sobre sus conocimientos tradicionales. El segundo “protección positiva”, el cual consiste en otorgarle a las comunidades los derechos de propiedad intelectual y los medios apropiados para que las mismas exploten y promuevan sus conocimientos tradicionales, y sean las mismas comunidades quien controle su utilización y puedan obtener un beneficio económico a través de su explotación comercial.

La OMPI ha tratado de abordar adecuadamente los problemas relacionados con los llamados conocimientos tradicionales; ha establecido un Comité Intergubernamental sobre Propiedad Intelectual y Recursos Genéticos, Conocimientos Tradicionales y Folclore, que ha estado trabajando para elaborar un instrumento jurídico para encontrar soluciones que garanticen, entre otros, la protección adecuada para los conocimientos tradicionales, los recursos genéticos y las expresiones culturales.

Dicho comité tiene programada su 39ª sesión, a partir del 18 de marzo de 2019. Se puede esperar la extensión de los instrumentos jurídicos existentes a la protección de los conocimientos tradicionales: los derechos de autor y las indicaciones geográficas parecen ser los más adecuados.

INSTRUMENTOS JURÍDICOS VIGENTES

 

Dentro del Derecho de Autor se pretende que, cualquier comunidad humana, pueda reclamar un conocimiento tradicional que sea único y creativo por el mero hecho de ser la expresión directa de sus tradiciones y creencias. Además, la mera externalización de la obra de arte sería suficiente para dar lugar a derechos de autor, sin necesidad de registro.

Las expresiones de conocimientos tradicionales que tengan el grado más bajo de externalización, podrían encontrar refugio en los ordenamientos del derecho de autor. Así las comunidades locales podrían evitar la apropiación indebida de su patrimonio cultural, al mismo tiempo que lo plantean desde una perspectiva más materialista, considerando si se aprovechan o no las ventajas económicas de la popularidad y el reconocimiento.

Las preocupaciones legales incluyen que en una comunidad de donde provienen los conocimientos tradicionales no es posible identificar a un único propietario del derecho moral sobre la obra de arte, que se requiere para dar lugar a la protección de los derechos de autor, incluso si se puede detectar a un autor, esta protección duraría por un período limitado. La normativa de derecho de autor permite la creación de obras derivadas a partir de obras ajenas, siempre y cuando haya suficiente originalidad en las nuevas creaciones.

Respecto de las indicaciones geográficas, mismas que cuentan con una duración ilimitada de protección y la posibilidad de ser de una propiedad colectiva, se han utilizado para preservar productos tradicionales, como licores, salsas y tés, contra la apropiación indebida. Sobre todo, se debe destacar que las indicaciones geográficas pueden ser particularmente útiles cuando se trata de productos artesanales o artesanales cuyas características están vinculadas a su origen geográfico particular o al patrimonio y costumbres locales.

La protección de los conocimientos tradicionales en virtud de las disposiciones de las indicaciones geográficas no está totalmente exenta de incoherencias en una perspectiva jurídica.

Hay confusión sobre cómo se protegen los conocimientos tradicionales y lo seguro es que los diseñadores son cada vez más conscientes de la importancia del patrimonio cultural.  Tendremos que ver si el Comité Intergubernamental de Propiedad Intelectual y Recursos Genéticos, Conocimientos Tradicionales y Folclore de la OMPI colocará la piedra angular de la protección de los conocimientos tradicionales y así, llenar lagunas que hoy persiguen tanto a la industria de la moda y otras similares, como a las comunidades con conocimientos tradicionales.

Por: Javier Uhthoff-Rojo